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07 fevereiro 2012

Iguales, pero diferentes (Esp)



Iguales, pero diferentes

Es muy conocida la historia de los productores de verduras y legumbres que siempre insisten en copiar lo que el vecino produce. Si uno empieza a producir tomates, no lleva mucho tiempo para que todos los vecinos hayan empezado a cultivar tomates, o berenjena, o pimiento, es igual lo que sea: uno empieza y al poco tiempo lo que era un producto que tenía escasa oferta y, por tanto, le permitía al productor obtener un precio un poco mejor, se convierte en un producto sobreofertado, y nadie consigue ganar dinero.

Claro que estoy hablando de los horticultores que cultivan verduras y legumbres, y este ejemplo no sirve para nosotros, los productores florícolas; la horticultura ornamental nos permite ser iguales pero al mismo tiempo diferentes. Pude presenciar un ejemplo interesante hace pocas semanas, cuando celebramos la reunión de cierre de la Asociación de Productores de Plantas Ornamentales de mi estado, en Santa Catarina (Brasil).

La charla animada en las mesas, después de un buen almuerzo, era la típica entre productores, hablar de sus plantas, de sus productos y contar anécdotas: algunas ya conocidas de memoria; otras, que se han incorporado al repertorio este año. Año que ha sido bueno en la opinión de la mayoría, y un buen entendedor sabe que esto quiere decir que ha sido excelente o muy bueno.

¿Qué es lo que nos hace iguales y al mismo tiempo tan distintos? Pues, claramente, la diversidad de la producción que realizamos; si reuniéramos a cuatro productores de Buxus, por ejemplo, estaríamos hablando de una única planta, de un solo cultivo, pero es fácil ofrecer en conjunto más de diez o doce productos, de acuerdo con el tamaño, el embalaje, la calidad, el precio, si está o no podado y formado, si es una planta ejemplar o si está siendo cultivada para formar un seto. Lo mismo podríamos decir de la mayoría de nuestras plantas, que en manos de productores profesionales pueden convertirse en decenas de productos.

Reside exactamente en esta diferencia entre iguales la mayor riqueza de nuestro sector, que permite que haya mayores oportunidades de comercialización para aquellos productores que saben dar a sus productos un aspecto diferencial. Que saben crear un producto distinto del que sus vecinos ofrecen y que, en definitiva, nos muestran cada año que el mercado no le coloca límite a la creatividad y que recompensa y reconoce al productor que consigue diferenciarse de sus vecinos.

 Aprender la diferencia entre planta y producto debería ser la primera lección para cada nuevo productor, y sería una buena oportunidad para los que tienen mayor experiencia repasar los viejos cuadernos de anotaciones y mirar los productos de siempre con otros ojos. Redescubriendo todo su potencial comercial. Proponiéndoles a nuestros clientes nuevos productos que atiendan sus necesidades.

17 fevereiro 2011

La nueva clase media (esp)

La nueva clase media

Nuestro sector ha crecido, históricamente, teniendo como foco la clase A; nuestros productos y servicios están destinados a una minoría, a una elite. Y puedo decirles que así nos va. El mundo ha cambiado, y parece que nosotros seguimos sin enterarnos.

Claro que es muy bonito trabajar para la clase A, claro que nuestros productos son maravillosos y claro que la clase A está dispuesta a pagar más por un producto de mejor calidad. Pero el mercado de la clase A, a pesar de ser muy interesante, ha dejado de crecer; en realidad, nuestra capacidad de producción es mucho mayor que la capacidad que esta bendita clase A tiene de consumir, y esto nos coloca en un camino sin vuelta. ¿Por qué nos negamos a entender que el mundo y el mercado han cambiado?

Gracias a Dios, que existe la clase media y, además, se divide en subclases: media alta, media media y media baja, porque es ahí donde está el mercado y el futuro de nuestro sector. Un mayor número de consumidores significa un mercado más maduro; significa que los aumentos de producción y de calidad que hemos alcanzado deben permitirnos atender a este nuevo filón de mercado. Pero antes que nada, necesitamos conocerlo, entenderlo y desarrollar productos específicos para sus necesidades. Porque la clase media no tiene los mismos gustos que la clase A, tampoco tiene las idénticas necesidades, pero sus pesos valen lo mismo.

Así que vamos a ponernos a trabajar y a estudiar estos nuevos clientes, que han llegado al mercado con ganas de consumir. Ellos quieren ser bien tratados y saben diferenciar un producto de buena calidad de otro mediocre. Orientar nuestros productos y servicios para un mercado quiere decir estar dispuesto a trabajar más, hacer mayor cantidad de ventas de menor valor y ser capaces de aceptar el desafío de introducir nuevos productos que quepan dentro del presupuesto del cliente. Atender un mercado mayor, más disperso y desconocido, ¿o será que nosotros no somos también clase media? ¿Quién se apunta? Porque quien pierda este tren, puede perder mucho.

21 outubro 2010

El espejo (esp)

El espejo

Es común que el síndrome del espejo acompañe nuestro sector. Si un productor, una empresa o un profesional toma una iniciativa, o lanza un nuevo producto, quienes están a su alrededor, inmediatamente, le copian el proyecto y se convierten en su imagen reflejada en un espejo.

En cuanto unos pocos marcan el camino, la inmensa mayoría se limita a imitar, a producir los mismos productos, con idénticos formatos, tamaños y embalajes. Esto provoca en el mercado un exceso de oferta de lo que todos tienen y una falta de oferta de aquello que nadie produce.

La mayoría de las veces, la respuesta es la búsqueda de novedades por parte de los clientes; como si en nuestro segmento, la oferta de novedades fuera algo rápido y fácil de suceder. Los clientes olvidan que cada producto nuevo requiere estudios, trabajo y, principalmente, tiempo.

La situación con que nos encontramos es la de un mercado abarrotado de productos iguales que ya nadie quiere y de clientes buscando productos que nadie tiene o ya no se producen más. Es un auténtico diálogo de sordos. Un diálogo en el que todos pierden.

Algunas empresas y determinados profesionales se han especializado en crear moda, marcar tendencias, trazar el camino que los otros siguen; algunos, más rápidamente; otros, tan tarde, que parece que sólo entran cuando ya todos han salido. Este grupo de rezagados es el que acaba por quemar el mercado.

La estrategia para imitar (o copiar) a las empresas innovadoras no es una novedad: sucede desde hace décadas y se ha mostrado adecuada para muchos negocios que han hecho de ésta una estrategia comercial.

Mi consejo es que se escoja estar entre los que hacen polvo, en vez de estar entre los que comen polvo. Sólo depende de cada uno ser el modelo que el espejo refleja o ser el reflejo del espejo.

18 setembro 2010

Los Cambios (esp)

Los cambios

“Todo pasa y todo queda”, escribía el poeta y, constantemente, todo cambia a nuestro alrededor. Identificar las transformaciones y analizar de qué manera impactan sobre nuestra vida y nuestros negocios, no es una tarea fácil y requiere esfuerzo, entrenamiento y una mente curiosa.

¿Qué cambios podemos identificar? ¿Cuáles son locales y temporales, y cuáles son globales y señalan una tendencia duradera? ¿Cuáles impactan en nuestro negocio y de qué forma lo hacen? Éstas son las preguntas que necesitamos hacernos todos los días, porque los cambios no llegan con banda de música y una escuadra de batidores[RD1] motorizados; ellos llegan en silencio, algunas veces, más rápido, y otras, más despacio, pero que llegan, llegan. De esto no hay duda.

Es fácil hacer un recuento de algunos, y haremos de este debate una experiencia enriquecedora para todos. Un ejercicio útil, para construir nuevos escenarios a partir de experiencias anteriores.

Clientes más preocupados por el medio ambiente, con un interés mayor por la salud y la longevidad. El “verde” como posición, tanto política como ideológica: una actitud de vida. Verde, natural, opuesto al plástico, a lo artificial. Una búsqueda para lograr un mayor contacto con la naturaleza. Clientes más conscientes y con un grado de conocimiento que, en ciertos casos, sea igual o mayor al de algunos profesionales. Búsqueda de la información. Si estamos de acuerdo en estos puntos o en la mayoría de ellos, la pregunta lógica es: ¿de qué manera nos preparamos para aprovechar estas oportunidades?

Seguir haciendo lo mismo de siempre, difícilmente, nos va a traer resultados diferentes de los anteriores. ¿Será que es ésta la hora de empezar a ver el mercado y la sociedad con otros ojos? ¿Qué productos tienen mejores condiciones de atender estas nuevas demandas? ¿Qué productos o actitudes deben ser revisados? Tantas preguntas y tan pocas respuestas. Esto quiere decir que sólo las empresas que hagan las lecturas correctas de los mensajes que la sociedad emite, podrán sobrevivir. Crecer, únicamente, estará reservado para aquellos que creen las tendencias y realmente sean quienes desarrollen las ideas y los productos que serán moda. A estos visionarios, mi reconocimiento y aplauso.


[RD1]

No sé a qué se refiere. ¿Serán tamborileros?

31 maio 2010

Mercado: ¿qué es? (Esp)

Mercado: ¿qué es?

Una y otra vez, aparecen grupos de productores que, descontentos con los precios que reciben o motivados a alcanzar nuevos clientes, se proponen invertir sus recursos en la creación de un nuevo mercado. El hecho de que las razones que llevan a los productores a movilizarse sean verdaderas, no quiere decir que la construcción de un nuevo mercado no pueda, fácilmente, convertirse en una aventura de alto riesgo.

La habilidad y la experiencia de los empresarios del sector, en general, hacen que la propuesta del nuevo mercado reciba el apoyo e, incluso, el patronazgo de instituciones públicas interesadas en atender las necesidades de un sector que se destaca por su desarrollo, emprendimiento y articulación. Reconocidamente, superiores a los de la mayoría de los empresarios del sector hortofrutícola. Poder contar con apoyo y recursos públicos, especialmente cuando sean a fondo perdido, es un atractivo que ningún empresario, en su sano juicio, despreciaría.

Las posibilidades de que un mercado no tenga éxito son mayores que las de que se consolide como una opción real. Analizar los motivos de uno y otro resultado, además de ser un ejercicio interesante, es una forma de evitar que prosperen iniciativas que no reúnan las condiciones básicas para consolidarse.

El primer error es confundir la visión inmobiliaria con el negocio. El proyecto arquitectónico, la localización, el tamaño del inmueble y el área construida pueden hacer que el mercado sea el nuevo elefante blanco de la región. Hay muchos casos de mercados que funcionan durante años en lugares poco adecuados, sin la infraestructura mínima; mientras que lujosos edificios acaban vacíos y sin utilidad.

Hay que identificar quiénes son los clientes potenciales del futuro mercado, así como los productos y precios que buscan. Cuáles son los volúmenes de mercadería y la calidad que estos clientes necesitan son preguntas clave para construir un proyecto triunfante. Confundir oferta con demanda y potencial con realidad son errores tan graves como ignorar el papel de cada uno de los actores que hoy participan y atienden este negocio.

Un buen estudio de mercado y un buen modelo de gestión son imprescindibles para tener éxito.

27 junho 2009

Litros, Kilos y Docenas (esp)


El hecho de que el sector de la floricultura necesite profesionalizase mucho no debe ser sorpresa para los que comparan de cerca el mercado y su evolución. No es el productor el único que requiere actualizarse, también parece claro que los demás integrantes de la cadena están necesitando adecuarse a las nuevas exigencias.

El sector ha enfrentado dos tipos de situaciones: los problemas crónicos y los estructurales. Algunos de los problemas crónicos son tan frecuentes que, prácticamente, en su mayoría pueden ser considerados ya estructurales, como, por ejemplo, la complejidad e ineficiencia de la burocracia, la obsesión reguladora, la intromisión de las instituciones públicas en la vida de las empresas y el exceso de leyes; todos estos temas ya han sido objeto de atención en este espacio. Otros, como la informalidad, la falta de profesionalización y la ausencia de datos confiables, deben merecer una atención mayor de los protagonistas del sector, porque indican problemas que pueden agravarse y dificultar todavía más un desarrollo sostenible.

Una de las situaciones que mejor caracteriza el nivel del sector son las estadísticas. Se le atribuye a Winston Churchill la frase de que hay tres tipos de mentiras: las mentiras graves, las mentiras piadosas y las estadísticas. Cuando las informaciones que divulgan importantes centros de comercialización, están expresadas en kilos para flores, es evidente que la credibilidad del mercado deja mucho que desear.

En el caso de las flores transportadas y comercializadas en agua, la primera pregunta que debería hacerse es acerca de si la información se refiere al peso neto o al peso bruto. Y luego, si el peso del agua fue incluido o fue descontado. Asimismo, si debemos calcular el peso líquido o el peso drenado. Son dudas normales en un mercado que hace de los datos piezas elaboradas de ficción, que sólo sirven para que los funcionarios aplicados, que desconocen la realidad, elaboren gráficos y tablas, compilen datos estadísticos, con las formas y en los colores más variados, y crucen informaciones, para obtener nuevos datos referentes a la productividad por hectárea, en toneladas de flores o en sacos, como si se tratase de maíz, soja o arroz.

Es a partir de estos datos ininteligibles, que se elaboran muchos de los proyectos para el sector, que se dimensionan y definen las estrategias y las acciones. Puede ser que ésta sea, entre otras, la explicación más consistente para el triste desempeño y sirva para justificar que los productores se encuentren tan desanimados.

Me pregunto: ¿a cuánto cerrará hoy el precio del kilo de rosa? Y por cuánto se comercializará mañana en el mercado el mazo de verde, sin saber de qué verde estamos hablando, cuántas hojas tiene el mazo o cuánto mide cada tallo. Difícil será hacer previsiones en este cuadro de incertidumbre y de confusión.

Publicado en Economia y Viveros AR

15 abril 2009

Litros, Kilos e Dúzias

Litros, Kilos e Dúzias

Que o setor de floricultura precisa se profissionalizar muito, não deve ser nenhuma surpresa para aqueles que acompanham de perto o mercado e sua evolução. Não é só o produtor que precisa se atualizar, também parece claro.


O setor enfrenta dois tipos de situações, os problemas crônicos e os estruturais, alguns dos crônicos são tão freqüentes que praticamente podem ser considerados estruturais, alguns, como a burocracia, a ânsia reguladora, a ingerência publica e o excesso de leis, já tem sido objeto de atenção neste espaço. Outras como a informalidade, a falta de profissionalismo e a ausência de dados confiáveis, devem merecer uma atenção maior dos profissionais do setor, porque entranham problemas que podem agravar-se e dificultar ainda mais um desenvolvimento sustentável.


Uma das situações que melhor caracteriza o nível do setor é as estatísticas. É atribuída a Winston Churchill a frase de que há três tipos de mentiras, as mentiras graves, as mentiras piedosas e as estatísticas. Quando os dados fornecidos por importantes centros de comercialização, vem expressados em kilos para flores, é evidente, que a credibilidade do mercado deixa muito a desejar.


A primeira pergunta é se, no caso das flores transportadas e comercializadas em água, a informação se refere ao peso neto ou ao peso bruto? Se a água foi calculada no peso ou foi descontada? Devemos calcular o peso liquido ou o peso escorrido? São duvidas normais num mercado que faz dos dados peças elaboradas de ficção, que só servem para funcionários aplicados que desconhecem a realidade, elaborem gráficos, tabelas e dados estatísticos, nas formas e cores mais variados e cruzando informações, para obter informações referentes a produtividade pro Hectare em toneladas de flores ou em sacas, como se se tratasse de milho, soja ou arroz.

É, a partir destes dados ininteligíveis que, se elaboram os projetos para o setor, que se dimensionam e calculam as estratégias e as ações. Pode ser que esta seja entre outras a explicação para o triste desempenho e justifique que os produtores andem tão descoroçoados.


Pergunto-me a quanto fechara hoje o preço do kilo de rosa? E a quanto fechará amanha no mercado o maço de verde, sem saber de que verde estamos falando, Quantas hastes tem o maço ou de que comprimento é o talo. Difícil será fazer previsões neste quadro de incerteza e confusão.